Una vida diferente
Recién llegado de un largo viaje, no por el tiempo sino por la distancia, te preguntas cómo podría ser tu vida si en ese preciso instante no hubiéramos subido a ese avión. ¿Cómo cambiaría teniendo una playa a la que poder acudir a diario, correr por la arena o simplemente descubrir un amanecer en esa parte del Atlántico?
Seguro que todos nosotros hemos sufrido ese extraño sentimiento cuando descubrimos un lugar único y maravilloso, ¿y si me quedase? Pero siempre nos asaltan los dudas, ¿qué ocurre con la vida que dejas atrás?, ¿familiares?, ¿amigos?
No es tan sencillo deshacerte de las maletas de toda una vida a cuestas ni tan color de rosa coger ese tren a alguna parte.
Como dice un amigo “¿comentarios?, ¿dardos envenenados? “
“El presente no existe, es un punto entre la ilusión y la añoranza. “
Llorenç Villalonga

No hace falta irse al atlantico para sentirse asi. Basta con tener que despedirte de tus amigos tras una tarde memorable celebrando un cumpleaños o viendo dulces peliculas de apocalipsis zombies…¿Y si hubiera seguido viendo zombies?, ¿Y si hubiera seguido de celebración bebiendo hasta olvidar mi propio nombre?
Busca la satisfacción en lo que tienes, y no en el “Que podría ser”
Es cierto que tu vida puede cambiar simplemente variando algo cercano lo suficiente. Me refería sin embargo a algo más radical, más brutal.
¿Lo dejarías todo y vivirías en aquel paraiso?
Aún así yo voto por celebrar lo que sea bebiendo hasta olvidar tu propio nombre y el de otros. Aún recuerdo el gingseng y las rosas.
Ja.Ja,ja…yo también lo recuerdo, y te recuerdo a tí que es provable que dentro de poco provablemte tenga que dar un giro radical a mi vida y empezar de nuevo (con todo menos con lo que importa, o debería decir menos con los que importan). Y si tengo que hacerlo, lo haré.
Oohh!Alack,muchisimas veces hemos tenido esa sensación de”¿Qué pasaría si dejase todo atrás?”
Yo misma cuando estube en Berlin lo pensé minuciosamente;un nuevo comienzo, un papel en blanco donde no te pesen los errores cometidos o las decisiones tomadas a razón de ser el menor de los males…Y aunque no tomé la decisión de quedarme si era perfectamente consciente de que hubiera echado en falta mi pequeño Reino de Gatos y a vosotros, os hubiera extrañado cada dia y hubiera visto vuestras siluetas tras cada esquina.
Los nuevos viajes no son tan fantásticos si dejas cosas maravillosas en la orilla…
Besos desde mi azotea
Dejarlo todo… escabroso tema, si señor…sin embargo, por mucho que dejaras atrás todo, siempre queda la condena, el purgatorio eterno de la memoria, esa que, casi a diario, te recuerda porqué eres la persona en la que te has convertido, no así la que llegarás a ser.
Pienso que por mucho que cambiemos la residencia, o el modo de vida, lo importante es vivir con dignidad, contigo mismo, y con tus seres queridos.
Lo demás, son sólo circunstancias…