Los límites de la libertad
Tras una semana muy dura en el trabajo, después de reflexionar y hablar con amigos y compañeros me he acabado preguntando algo que todos hemos hecho más tarde o más temprano. ¿Dónde acaba la obligación y dónde empieza la libertad?, ¿dónde acaba lo profesional y dónde comienza lo personal?
Si tenemos claras estás cosas cabe preguntarse hasta dónde llegaríamos por mantener un puesto de trabajo, hasta dónde aguantaríamos, ¿hasta cuándo soportaríamos una situación injusta con tal de no rendirnos?, ¿sacrificaríamos nuestros principios por un trabajo?
No es fácil responder porque tenemos circunstancias miles y cada uno es un mundo diferente.
Yo por mi parte y en mis circunstancias he tomado una decisión, mis principios valen más que todo. Como he dicho mucho en la última semana, hay que actuar y vivir siendo todo lo integros y honestos que podamos para que, cuando un día miremos atrás, no arrepentirnos de lo que hicimos o dejamos de hacer.
“Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos”
Confucio

Es un tema difícil. Hay que ver las cicunstancias de cada uno. Quizá tú lo veas así porque no te vas a quedar en la calle aunque te echen o porque no tienes una familia q alimentar y que dependa de ti economicamente. Ojalá los principios siempre se antepusieran a las necesidades, pero donde hay hambre no hay principios (por lo menos en la mayoría de los casos).
¿Dónde quedan los principios cuando pasas hambre, sed y frío? Simplemente tus prioridades son otras como mantenerte vivo y seguro. Como veíamos hace algún tiempo, las culturas que tienen cubiertas todas sus necesidades son aquellas que han desarrollado el concepto de arte, el resto que luchan por su supervivencia diaria, no.